Con la llegada de la primavera, la piel también cambia. El aumento de las temperaturas activa la producción de sebo, lo que puede hacer que los poros se vean más dilatados y visibles. Aunque no se pueden “cerrar” por completo, sí es posible minimizar su apariencia con una rutina adecuada y, cada vez más, con el apoyo de la cosmética natural, que apuesta por fórmulas eficaces y respetuosas con la piel.
Los poros dilatados son una de las preocupaciones cutáneas más frecuentes en esta época del año. El calor, la humedad y los cambios hormonales propios del cambio de estación estimulan las glándulas sebáceas, lo que puede derivar en un exceso de grasa, acumulación de impurezas y, en algunos casos, obstrucción.
Para mejorar su aspecto, la clave está en la constancia y en una rutina bien estructurada. Desde la firma de cosmética natural y nutricosmética Ki Care insisten en la importancia de una limpieza adecuada: “Realizar una buena limpieza facial dos veces al día con un limpiador suave es fundamental. Además, conviene incorporar mascarillas que absorban el exceso de grasa al menos un par de veces por semana”.

La exfoliación también juega un papel esencial. En este sentido, destacan el uso de retinol de origen natural, derivado de la vitamina A, presente por ejemplo en el aceite de cacay. Este ingrediente ayuda a desobstruir los poros y a mejorar la textura de la piel. A ello se suman activos como los retinoides, que estimulan la producción de colágeno, y la niacinamida, conocida por su capacidad para regular el sebo y mantener los poros más limpios.
La rutina se completa con hidratantes ligeros, siempre no comedogénicos, y el uso diario de protector solar con un SPF mínimo de 30, imprescindible para proteger la piel y evitar el empeoramiento de la textura cutánea.
Por su parte, Filip Van, CEO de Di Oleo, pone el foco en el cannabidiol (CBD) como aliado en este tipo de pieles: “El CBD tiene propiedades antiinflamatorias y ayuda a regular la producción de sebo, lo que previene la obstrucción de los poros. Además, sus ácidos grasos contribuyen a combatir los radicales libres y a mantener el colágeno, mejorando la elasticidad de la piel”. También subraya la importancia de aplicar los productos con las manos limpias para evitar la proliferación de bacterias.

En el ámbito profesional, los tratamientos en cabina pueden marcar la diferencia. Pilar Gaudí, facialista, cosmetóloga y directora de los tres centros Nina Merli en Granada, apuesta por los peelings químicos: “Siempre partimos de un diagnóstico personalizado. En el caso de los poros dilatados, solemos recomendar entre cuatro y seis sesiones, espaciadas cada tres semanas aproximadamente. Este tipo de tratamiento ayuda a renovar la piel, eliminar células muertas y reducir el exceso de sebo”.

Entre los ácidos más utilizados destacan el salicílico, el glicólico, el láctico y el mandélico, todos ellos enfocados en mejorar la textura cutánea y afinar visiblemente el poro.
Cosmética natural recomendada para poros dilatados

Tónico purificante detox de KI CARE (29,50 €)
Formulado con hamamelis, niacinamida, alantoína y extractos botánicos como reishi y jiaogulan, este tónico está indicado para todo tipo de pieles, incluidas las más sensibles. Su acción astringente ayuda a equilibrar la piel, controlar el exceso de sebo y mejorar la apariencia de los poros.
Sérum facial con CBD de DI OLEO (18,95 €)
Este sérum combina las propiedades calmantes del CBD con una acción hidratante y nutritiva. Está diseñado para mejorar la textura de la piel, combatir los signos de envejecimiento prematuro y aportar luminosidad al rostro.
