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LONDRES, escápate en Semana Santa

Londres es la mayor ciudad de Europa, con más de  8 millones de habitantes sus calles están llenas de gente procedente de todos los rincones del planeta algo que le da un carácter único a esta vibrante ciudad. Sorprende la cantidad de rostros de distinto origen étnico que uno puede llegar a ver por la calle y mucho más si viajas en metro por su gran variedad de nacionalidades.

Después de la II Guerra Mundial, muchos habitantes de los países de la Commonwealth llegaron a Londres para trabajar en la construcción de grandes obras, como el aeropuerto de Heathrow y ahora ya la tercera generación de emigrantes esta plenamente integrada y otorga este carácter único de fusión a la ciudad. Es una excelente idea para realizar una escapada en Semana Santa, visitarla, respirarla e impregnarse de ella resulta una buena terapia. Si te decides a viajar hasta allí,  no olvides fotografiarte al lado de una de sus míticas cabinas rojas de teléfono y por supuesto montarte en sus antiguos y bellos taxis, ambas cosas merecen la pena.

 

Su típica cabina de teléfono es junto con el taxi inglés, el souvenir más comprado por los visitantes.

 

Piccadilly Circus, es uno de los puntos de Londres más populares, lugar de cita y reunión. Esta plaza adornada con letreros luminosos, los primeros se instalaron a principios del siglo XX y esta presidida por la estatua de Eros (que en realidad no es Eros, sino el ángel de la caridad cristiana). Es una bulliciosa plaza circular en la que el alboroto no cesa a ninguna hora del día o de la noche. Desde aquí llegaras rápidamente a  Trafalgar Square, y Oxford Street.

 

El Big Ben,  icono de Londres por excelencia, es la famosa torre en las Houses of Parliament. La impresionante esfera del reloj tiene siete metros de diámetro. Es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, una inspiradora obra maestra de arquitectura y es también una de las estructuras más antiguas de Londres.

 

El famoso Big Ben con una esfera de reloj de siete metros de diámetro.

El Támesis ha sido la arteria de la ciudad durante siglos. En su orilla se encuentra la famosa Tower of London, el castillo que alberga las joyas de la corona.

Muy cerca de la Torre de Londres está el Tower Bridge, un puente levadizo inaugurado en 1894.

 

Vista del Puente de Londres con sus cadenas azules, puedes recorrerlo y visitar su interior.

London Eye, uno de los últimos iconos, se inauguró a principios del año 2.000, es una noria que cuenta con 32 cápsulas de cristal de alta tecnología, cada una con espacio para 32 personas, y que gira de forma vertical. Cada cápsula cuenta con aire acondicionado y fue diseñada para girar de una manera en la cual todas las personas puedan apreciar una vista espectacular de Londres. Con un día despejado, se puede ver  hasta el aeropuerto de Heathrow y el Castillo de Windsor. Por la noche, los paisajes de Londres se desvanecen en la oscuridad, haciendo destacar las casas góticas del Parlamento, la Abadía de Westminster, el Museo Tate y el Tower Bridge junto al Río Támesis.

Otra de las atracciones turísticas de Londres es el cambio de la guardia. Los granaderos de la reina se acercan diariamente a Buckingham Palace desfilando desde el cercano cuartel de St. James.

 

El cambio de guardia en Buckingham Palace es algo que no puedes perderte, aunque tendrás que armarte de paciencia y esperar de pie bastante tiempo rodeado de gente hasta que salga la guardia real.

Buckingham Palace es sólo una de las múltiples residencias reales, en ella se celebran recepciones y banquetes, aunque la reina suele vivir en el Palacio de Windsor.
En el West End, con varios puntos con encanto, una de ellas es el Soho donde está establecida una de las zonas de ocio más frecuentadas de la ciudad.
Uno de los barrios más vibrantes y con más vida. Eso es gracias a sus calles peatonales llenas de tiendas, peluquerías, restaurantes, pubs, teatros, todo ello envuelto en una atmósfera muy fashion.

 

Shaftesbury Avenue, la calle donde se encuentran todos los teatros – Criterion, Lyric, Queen’s, Apollo y  Globe, dividen la zona en dos: la parte norte que es donde  actualmente se encuentran los locales nocturnos de moda, y la parte sur que es donde llegaron los chinos en la segunda mitad del siglo XX y crearon Chinatown, que es un conglomerado de calles abarrotadas de restaurantes y comercios chinos en los que da la impresión de haber salido de Europa. Escaparates en los que se muestra el pato laqueado o tiendas repletas de DVD en chino o de frutas exóticas.

Sus calles en las que siempre podrás encontrar algún pub donde disfrutar de una sabrosa pinta de cerveza.

Un  punto clave es la zona de negocios de La City es la parte más antigua de la ciudad y alberga el centro financiero, donde todos los edificios se alzan rodeando la cúpula de la St Paul’s Cathedral. Se trata de uno de los mayores edificios religiosos del mundo y en su cripta interior están enterradas muchas figuras históricas de Inglaterra como Horacio Nelson, Wellington, Lawrence de Arabia y Alexander Fleming

La Catedral de St. Paul's escenario de la boda de los Principes de Gales y más recientemente del enlace de Guillero y Kate.

Al otro lado del río Támesis, en Greenwich se puede visitar el Cutty Sark un clipper dedicado al comercio del té que fue capaz de viajar de la lejana China a Londres en tan solo 99 días.

La capital del imperio británico  tiene muchos atractivos, los inmensos parques en los que escapar del bullicio de la ciudad, las pequeñas librerías especializadas, los numerosos restaurantes étnicos y los encantadores pubs ingleses

Hyde Park, donde es fácil olvidarse de que uno está en el centro de una urbe cosmopolita. Este famoso parque alberga el Serpentine, un famoso lago navegable en barca, y Rotten Row, un famoso sendero para montar a caballo. Con la Serpentine Gallery, la Diana Memorial Fountain y los eventos al aire libre que se ofrecen todos los veranos, siempre hay mucho que ver y hacer, como dar de comer a la gran cantidad de ardillas que te irás encontrando.

Kensington Gardens, se une con Hyde Park al final del Serpentine, todo un homenaje al marido de la reina Victoria, creado por sir George Gilbert Scott entre 1864 y 1876.

Lo más destacado son sus fuentes Italianas y el imponente Albert Memorial. Además, el parque alberga también el Palacio de Kensington con sus tranquilos jardines italianos y la famosa estatua de Peter Pan.

 

La estatua monumento a Peter Pan que se encuentra en medio de los jardines de Kensington.

St James’s Park, bordea el Mall con su auténtico aire real. Desde el puente que cruza el gran lago, al visitante le cautivaran las dos vistas más hermosas de Londres: el Palacio de Buckingham, en una dirección, y Whitehall en la otra. El parque es un lugar ideal para ir de picnic en un maravilloso entorno donde se alquilan sillas  plegables y se pueden escuchar a las bandas de música que tocan allí.

Sus grandes parques son sin duda el pulmón de la ciudad. Tanto sus gentes como los turistas suelen sentarse en el verde tranquilamente y degustar su almuerzo antes de seguir su ruta a visitar.

 

 MERCADILLOS LONDINENSES

Ir por los mercados es un verdadero deporte y en Londres elegir no es fácil. Hay un poco de todo, desde la ropa hasta la fruta, de los discos a los dvd¨s, de las antigüedades al trash, del vintage al punk, todo aliñado con colores y olores de las comidas que se pueden saborear en cualquier sitio.

 

Las calles del barrio de Notting Hill donde se centra uno de los mercadillos más visitados.

Portobello

Esta en Notting Hill rodeado de galerías de arte, pubs, discotecas, restaurantes, tiendas de ropa, joyerías. Como curiosidad, en el número 11 de la calle Blenheim Crescend está la librería de la película Notting Hill, protagonizada por Hugh Grant y Julia Roberts. Su atracción principal es el mercadillo de los sábados. Entre semana,  conserva su aire bohemio y  hay algunos puestos donde poder comprar recuerdos, fruta, antigüedades… vale la pena dejar el mapa de lado y perderse por sus calles.

El mayor acontecimiento anual de Notting Hill su  Carnaval caribeño, es el carnaval de calle más grande de toda Europa, celebrado cada año a finales de agosto. Para no perdérselo si coincide con tu escapada.

 

En sus puestos callejeros puedes comprar desde porcelana antigua, hasta láminas de acuarela para todos los gustos.

The Camden  Market

En los alrededores de la estación Northern Line se concentran 3 grandes mercados, donde se encuentra de todo: ropa, antigüedades, juguetes, souvenirs. Tiene el atractivo extra de los canales que atraviesan el barrio, por los que se puede pasear en bote, y los puentes sobre los canales, como el Macclesfield Bridge.

Lo primero que nos indica que nos aproximamos a los mercadillos de Camden es una colorida calle atiborrada de tiendas con fachadas adornadas en algunos casos con grandes y vistosos motivos. Souvenirs, de calzado, ropa gótica, camisetas…

The Camden Market, un conglomerado de tiendas y puestos en los que principalmente se vende ropa, faldas, chaquetas, muchas camisetas, bolsos, mochilas…. Y el Camden Lock, es un mercado, cubierto.

La zona de Los Establos  que por el género expuesto y por la estética del mercado en sí, es realmente pintoresco. Parece ser que esta zona fue en tiempos hospital y establo de muchos de los caballos que tiraban de los carruajes londinenses, y  hoy en día las cuadras y establos están habilitados como tiendas.

Centenares de tiendas de todo tipo: ropa antigua de segunda mano, ropa de marca, bolsos, bisutería, artesanía, muebles, ropa militar, cuadros, instrumentos musicales, relojes… Bares, restaurantes…. Todo un poco laberíntico. Mil cosas tentadoras en un entorno bonito y cuidado, es muy difícil salir sin comprar nada.

 

Una de las divertidas entradas al mercadillo de Camden, donde todavía se ven personajes muy divertidos por sus calles con sus crestas puntiagudas y cuidadas de mil colores.

Nadie se va sin ir… a HARRODS

Como si se tratase de un monumento más a visitar, nadie pasa por la ciudad londinense sin visitar el centro comercial Harrods situado en el distrito Knightsbridge, lo que comenzó siendo una pequeña tienda de comidas en 1834, se convirtió en unos grandes almacenes que en 1883 fueron víctima de un  gran incendio sufriendo su derrumbe, siendo inmediatamente construido. En la actualidad su propietario es el egipcio Mohamed Al Fayed, padre del que fuera novio de la Princesa Lady Di y que desgraciadamente moriría junto a ella en un terrible accidente de coche. Cuando uno visita Harrods, hay dos cosas principales que no debe olvidar, adquirir algo de recuerdo y la segunda pararse en la sala egipcia donde su dueño ha levantado un monumento conmemorativo a la memoria de Diana de Gales.

Esta es la fachada principal de los almacenes Harrods, donde comprar una simple bolsita de plástico o su emblemático osito teddy resulta toda una mágica aventura.

Texto y Fotos: Antonio José Rodríguez.

 




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