Santiago Ruiz 2025 abre una nueva etapa en la histórica bodega de O Rosal con la primera cosecha firmada por el enólogo Chema Ureta, una añada que combina renovación y fidelidad a la identidad que ha convertido a este vino en un referente de Rías Baixas.
En Santiago Ruiz hay años que marcan un punto de inflexión, y 2025 es uno de ellos. Esta cosecha inaugura una etapa muy especial: es el primer vino elaborado por Chema Ureta, quien asume el reto con un profundo respeto por el estilo que ha definido a la bodega desde sus orígenes.

Un nuevo capítulo fiel al origen
El vino que soñó el fundador cobra nueva vida en manos de Ureta. Se trata de un coupage de las cinco variedades emblemáticas de O Rosal (albariño, godello, treixadura, loureiro y caíño blanco) donde cada una aporta su propia personalidad para construir un conjunto que habla de Galicia, de su clima, de sus viñas y de su cultura.
Como cada añada, el trabajo en viña ha sido clave, guiado por una filosofía basada en escuchar la tierra y respetar sus tiempos, fiel al legado de Santiago Ruiz. Su icónica etiqueta (con el mapa dibujado para la boda de su hija) sigue siendo un símbolo de autenticidad.
Chema Ureta aporta más de veinticinco años de experiencia en Rías Baixas a la bodega que marcó sus inicios. Para él, este proyecto supone un privilegio y una oportunidad de conectar con las personas desde la honestidad y la sencillez: hacer un vino que se disfrute.

Una añada marcada por el clima
El ciclo vegetativo de 2025 estuvo marcado por un invierno y una primavera cálidos y lluviosos, con brotación homogénea a finales de marzo. Tras una fuerte presión de mildiu en abril y principios de mayo, el clima dio paso a una de las primaveras y veranos más secos y calurosos que se recuerdan, con temperaturas que alcanzaron los 40 °C y ausencia de lluvias durante tres meses.
Estas condiciones favorecieron una floración óptima y sin pérdidas por enfermedades. La vendimia se desarrolló de forma escalonada, comenzando el 26 de agosto con albariño, seguida de godello, treixadura y loureiro, y finalizando el 22 de septiembre con caíño blanco, con un estado sanitario excelente y mostos equilibrados y de gran tipicidad varietal.
Expresión en copa
Santiago Ruiz 2025 presenta un color amarillo pajizo con reflejos verdosos, limpio y brillante. En nariz, muestra una expresión aromática compleja y bien integrada, donde conviven los cítricos y la frescura del albariño, las notas florales del loureiro y los matices frutales del godello y la treixadura, junto a recuerdos herbales y una marcada mineralidad aportada por el caíño blanco.
En boca se muestra fresco y equilibrado, con una acidez viva que aporta tensión y un final largo, cítrico y sutilmente salino.
Su precio de venta recomendado es de 15,50 €.
