¿QUÉ ES EL PROLAPSO RECTAL?

¿Sabes qué es el prolapso rectal? A menudo se confunde con las hemorroides, puesto que tienen algunas características comunes, pero se trata de dos patologías diferentes que, por tanto, requieren de protocolos distintos para su solución. Descubre en este post algunos síntomas y tratamientos que existen para combatir esta dolencia tan molesta que mucha gente mantiene en secreto por pudor o vergüenza. No obstante, puesto que cada caso puede ser diferente, es necesario acudir a un especialista que realice un buen diagnóstico y recomiende el tratamiento más adecuado a la situación del paciente.

 

¿Qué es el prolapso rectal?

El prolapso rectal es el deslizamiento hacia el exterior de la pared del recto (parte de ella o su totalidad). El recto se gira de dentro hacia fuera, de forma que la mucosa rectal se presenta como una protuberancia que emerge del ano. Puede generar hemorragia rectal y/o incontinencia fecal.

 

¿Cuáles son sus causas?

Las causas más comunes de esta dolencia en adultos suelen ser:

-Episodios de estreñimiento que obligan a realizar un sobresfuerzo al defecar.

-Daños en la zona tras afrontar uno o varios partos, así como cirugías en la zona.

-Debilidad de la musculatura del suelo pélvico

 

¿Cuáles son sus síntomas más frecuentes?

Los pacientes que sufren prolapso rectal suelen presentar la siguiente sintomatología:

-Fugas incontroladas de heces.

-Secreciones de mucosidad o de sangre que provocan cierta sensación de humedad en el ano.

-Sensación de tener los intestinos llenos y no controlar la necesidad urgente de evacuar.

-Dolor, escozor, picor, irritación y sangrado.

-Protuberancia que sale del ano, de color rojo. En muchas ocasiones se puede confundir con una hemorroide, por lo que conviene consultar a un especialista de digestivo.

 

¿Qué tratamientos existen?

Generalmente esta dolencia requiere cirugía para su cura. No obstante, hay algunas pautas que pueden evitar o retrasar el paso por el quirófano:

-Huir del estreñimiento llevando una dieta saludable, rica en fibra, y bebiendo mucha agua. Es fundamental estar bien hidratado para ir al baño con regularidad y evitar que las heces estén muy duras.

-Evitar realizar sobresfuerzos en el baño. Si la dieta no es suficiente, recurrir a productos específicos para ablandar las deposiciones.

-Realizar ejercicios de Kegel para fortalecer la musculatura del suelo pélvico.

-Reintroducir o colocar manualmente el prolapso, aunque esto siempre conviene consultarlo con el especialista, ya que puede no ser recomendable en todos los casos.

 

La importancia de tu posición en el wc

Muchas veces no le damos suficiente importancia a la postura que adoptamos cuando vamos al escusado y realmente lo es. ¿Cómo sentarse en el baño? Según los expertos, al sentarnos en el retrete colocamos nuestro canal anal en un ángulo de 90 grados, que no es nada apropiada, puesto que un músculo del suelo pélvico constriña el colon y nos obliga a hacer mayor esfuerzo. Lo ideal es que el ángulo pélvico fuera de 35 grados. ¿Cómo podemos conseguirlo sin necesidad de evacuar en cuclillas? Muy sencillo, colocando un taburete o  varios libros bajo nuestros pies, de forma que se reduciría la presión ejercida en la zona, facilitando la defecación.

 

Muy importante: tal y como insistimos al inicio de esta información, si sospechas que puedes padecer esta dolencia, visita a tu médico. Solo un especialista puede hacerte una exploración adecuada, realizar un diagnóstico adecuado y decirte qué pasos seguir para encontrar la curación.




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