ANDREA CARUCCI NOS DESVELA LA COCINA DE LA FERTILIDAD (Y FELICIDAD)

Bárbara Fernández

La diplomada en nutrición Andrea Carucci ha publicado ‘La Cocina de la fertilidad’,  de Ed. Cúpula, un libro para aprender a llevar una alimentación variada, creativa y saludable que puede ayudar a muchas mujeres a cumplir su objetivo de ser madres. Tentaciones de mujer ha hablado con la autora para que nos desvele algunos de los trucos de esta obra que califica como una guía con 70 recetas orgánicas.

¿Cómo crees que influye la alimentación a la hora de la fertilidad? 

En mi largo tiempo de investigación he comprobado cómo el cuerpo humano, que considero una máquina perfecta, manifiesta todo su entorno y lo que le ha sucedido junto a su herencia genética. Cómo vivimos o qué comemos se registra en nuestro cuerpo como un gran libro de anotaciones que va con nosotros desde nuestros antepasados. Pero, a pesar de todo esto, las condiciones climáticas y nuestra alimentación actual inciden de una manera no muy positiva en cada una de nuestras células, en cada uno de nuestros órganos y en cada uno de nuestros movimientos y pensamientos, y por supuesto también en nuestra fertilidad.  Por eso es tan importante cuidar la alimentación y nuestros hábitos, que van a determinar en gran medida nuestras posibilidades genéticas para poder concebir.

Cada día en nuestro cuerpo se renuevan células; cada 28 días se renueva gran parte de nuestro cuerpo, y el material que le damos para reconstruir cada célula determina las condiciones de nuestra salud general. Le estamos dando información incorrecta en muchos de esos alimentos que consumimos, como los que están manipulados, los conservantes, colorantes, pesticidas, fertilizantes, manipulación de diferentes maneras, alimentos industriales, exceso de refinados, por no hablar de la contaminación ambiental. Todo esto tiene unas consecuencias no demasiado positivas: sufrimos un montón de enfermedades y de síntomas y, si le sumamos el estrés, las cosas empeoran todavía más. Pero nunca es tarde. Todo tiene un camino para el cambio.

¿Qué cinco alimentos están prohibidos en el menú de las mujeres que quieren quedarse embarazadas?

Alimentos que contengan apiol:

Esta sustancias puede producir abortos en dosis elevadas y contracciones uterinas. Lo puedes encontrar en perejil, apio, orégano.

Canela: más de dos tazas al día (2% de canela en infusión) es abortivo. Si consumes de más ingiere laurel que neutraliza su efecto.

Cúrcuma: a partir de los 30 g es abortiva. No consumir durante o después de la ovulación.

Papaya: es abortiva, no consumir después de la ovulación.

Maíz morado: en grandes cantidades estimula el útero y puede causar abortos.

No en exceso:

Extracto o aceite de anís, Pimienta cayena, chile en polvo, aceite de clavo, azafrán, romero, menta, nuez moscada, y jengibre.

¿Nos podrías dar 5 tips de alimentos que tienen que estar si o si en nuestra alimentación?

DURANTE LA MENSTRUACIÓN

Chufa: contiene almidón resistente, unos 28 g contiene 40 % de la fibra recomendada diariamente. Tanto hierro como la carne roja, sumado a su contenido en potasio y magnesio, zinc, fósforo, vitamina A y E. Nos ayuda a la síntesis normal del ADN a mantener las hormonas vinculadas a la reproducción en niveles normales y el mantenimiento normal de la testosterona.

Antes de la ovulación, fase Folicular:

Omega 3: Mejoran la calidad de la membrana ovocitaria y la hacen más reactiva al mensaje hormonal madurativo de la hipófisis. La función antinflamatoria de estos omega es muy importante para tratar o evitar la endometriosis y cualquier inflamación en el aparato reproductor.

Durante la ovulación

Maca negra: mantiene los niveles sanos de testosterona aumentando así la energía, la resistencia física junto a  la vitalidad. Contiene nutrientes llamados macaenes y macamidas que se asocian con una libido saludable.

Mejora la disfunción eréctil leve, también aumenta el recuento de espermatozoides y la motilidad y aumenta el deseo sexual.

DESPUÉS de la OVULACIÓN, fase lútea

Optimiza los niveles de colesterol: sí, las hormonas lo necesitan para fabricar progesterona. Por supuesto grasas saludables como aguacate o frutos secos y de animales que sean alimentados con pastos y sin pesticidas. Dentro de las grasas saturadas puedes consumir 1 o 2 huevos al día cocinados a baja temperatura, carnes de pastos en pequeñas cantidades y pescados azules.

CONTROLA EL ÉSTRES

Si a los adaptógenos: Es muy importante mantener el nivel estrés bajo para que no provoque un problema de nuestra salud hormonal. Prueba con Ashwagandha o  eleutherococcus, nos ayudan a mejorar adaptarnos mejor al estrés.

Y, por último, ¿que 5 claves darías para una mujer que quiere quedarse embarazada en cuanto a alimentación? 

 

  • Dieta equilibrada: basada en una buena proporción de proteínas, grasas, antioxidantes, fibras, líquidos y carbohidratos. Teniendo en cuenta la cantidad, la calidad y los nutrientes necesarios para que te aporte los mejores nutrientes para optimizar la dieta fértil, sin dejar de olvidar de reducir el estrés. Dejar atrás la comida industrializada es uno de los primeros pasos para recuperar un equilibrio en nuestra dieta y alcanzar el peso ideal de dieta fértil.
  • Aportar los nutrientes necesarios en cada momento del ciclo hormonal. Un ejemplo puede ser cuando tienes carencia de Vitamina E reforzar su consumo antes de la ovulación. Tomar una alimentos ricos en esta vitamina en combinación con selenio junto a otros antioxidantes puede mejorar la fertilidad.
  • Peso correcto para su complexión, tanto el sobre peso como el infrapeso con causas de infertilidad. Los dos extremos son malos. En el caso de las mujeres, cuando disminuyes el por- centaje de grasa corporal comienza a producirse una inhibición de la ovulación y una amenorrea o ausencia de la menstruación en los casos más extremos. La grasa presente en nuestro organismo es útil para muchos procesos corporales y hormonales. Una cantidad por encima de la recomendada eleva el nivel de ciertas hormonas como los estrógenos, lo que causa desarreglos hormonales e impide una ovulación regular.
  • Eliminar tóxicos medioambiantales, en cosméticos, de productos de limpieza, y plásticos.
  • Hacer ejercicio pero no en exceso los dos extremos son malos.



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