BERLÍN para visitar en familia

La primavera es sin duda la mejor época para conocer y disfrutar de Berlín. Es una acogedora ciudad para disfrutar en familia, fiestas al aire libre, pasear por sus típicos barrios, escuchar música clásica por las calles, degustar una estupenda cerveza, todo es posible de poder llevar a cabo en esta ciudad alemana. 

Capital de la República Federal Alemana, localizada al noroeste de Alemania, a sólo 70 km de la frontera con Polonia. Berlín está llena de historias por contar. Asolada durante la Segunda Guerra Mundial y dividida en dos por el Muro durante 28 largos años. Cuenta con muchos edificios de arquitectura moderna, con grandes pinceladas del su oscuro pasado, donde se mezcla lo clásico y lo moderno. Algunas de sus calles son auténticos museos en los que se conservan los trozos del muro, arte que recuerda la división, los campos de concentración y los bunker que nos siguen contando el terror que un día envolvió la ciudad y del que los visitantes podemos aún revivir casi como si se tratase de una auténtica película de las que tantas y tantas hemos visto en la gran pantalla.

Dividida como estaba en dos ciudades, hace que ahora esta tenga dos centros para visitar. La antigua parte comunista ofrece atractivas zonas comerciales y de movida nocturna, mientras que la parte occidental posee mayores atractivos turísticos y monumentos. Con el fin de que no te pierdas nada cuando viajes con los tuyos, hablaremos de los monumentos más importantes.

 

Catedral (Berliner Dom), la segunda guerra mundial y el poco peso que tiene la religión católica en Berlín ha dado lugar a que no haya muchas iglesias antiguas. La Berliner Dom es la más grande de todas. Se construyó en el siglo XX, bajo la orden de Guillermo II. Fue creada para mostrar la grandeza del imperio alemán y restar así poder a la Basílica de San Pedro del Vaticano, quizá por ella se la conoce como la “Basílica Protestante de San Pedro”. Posee una nave central redonda, con dos capillas laterales y una gran cúpula. En su interior se encuentran unas 80 tumbas de numerosos reyes prusianos.

Comparada con la Basílica de San Pedro del Vaticano de Roma, pero esta de religión protestante.

El Muro de Berlín, o Berliner Mauer ya no existe desde 1989,  pero la ciudad ha conservado un tramo y varios trozos para que todo el que se acerque hasta allí pueda verlo y no olvidar la fría piedra que separó las dos Alemanias durante casi 30 años. El tramo más largo se llama la East Side Gallery, es de 1,3km y contiene 106 pinturas de artistas de todo el mundo, una galería al aire libre. Muy cerca, en Bernauer Strasse, 111 se puede ver el memorial del muro con un centro de documentación cuya visita es gratuita. Se recomienda pasar por el Checkpoint Charlie, único paso fronterizo del muro entre el Berlín Este y el Berlín Oeste.

Parte del Muro, convertida ahora en trozos de arte, pero presentes para que nadie olvide lo que representó.

El Memorial al Holocausto, o Holocaust Mahnmal, es una gigantesca obra de arte abstracta cerca de la Puerta de Brandemburgo. Se abrió en la primavera de 2005, tiene un museo subterráneo con mucha información sobre el Holocausto y los Judíos que murieron durante la guerra nazi. Es uno de los monumentos más visitados, Tan sólo el primer año tuvo tres millones y medio de visitantes.

Es un laberinto de más de 2.700 bloques de hormigón negro de diferentes alturas y diseñado de tal manera que al ir caminando por él, el suelo vaya bajando y subiendo. Curiosamente cerca del memorial al Holocausto se encuentra la cancillería de Adolf Hitler. Esta situado en Cora-Berliner, se puede llegar en metro o tranvía bajándose en Unter den Linden.

Monumento al Holocausto, a los judios asesinados en Europa.

La Puerta de Brandemburgo, la única puerta de la ciudad que queda de las 13 que eran en origen. Servían para controlar el flujo de pasajeros y poder cobrar impuestos. Fue terminada en 1791 para conmemorar la victoria sobre Napoleón y simboliza la división de las dos Alemanias. Tiene 26m de alto, 65,5m de ancho y 11m de largo, consta de 12 columnas dóricas y una cuadriga dirigida por la Diosa de la Victoria. A la Diosa la acompañan varias figuras que representan la paz, se concibió para recordar la guerra y la supremacía de una parte del país sobre la otra. Es uno de los símbolos que aparece en las monedas de Euro. Fue la única puerta que se salvó durante la II Guerra Mundial, aunque algunos elementos resultaron seriamente dañados y que fueron restaurados en 1957. En la actualidad es un punto clave de grandes espectáculos y encuentros como el concierto de U2 del año 2009, para celebrar el aniversario de la caída del Muro.

La Puerta de Brandenburgo todo un icono de la ciudad alemana.

 

Primer plano de la cuadriga y la Diosa de la Victoria en el centro.

Jardín Botánico o Botanischer Garten Berlín, uno de los más grandes y completos de Europa. Con 43 hectáreas con más de 22.000 plantas diferentes. En su interior se encuentra el Museo de Botánica y una biblioteca especializada. Es conocido además por tener el invernadero más grande del mundo, con un bambú gigante. En la actualidad forma parte de la Universidad de Berlín.

 

VISITAR SUS BARRIOS…

El Museo Bode en la punta norte de la Isla de los Museos.

Antiguamente eran 23, pero en 2001 se unificaron en 12. A los barrios se les llama Bezirke y cada uno tiene su propio ayuntamiento y su alcalde. Cada uno tiene varios Kieze o “vecindarios”. Estos son los de mayor interés:

Mitte, centro histórico y núcleo de la antigua Berlín Oriental, con muchos cafés, restaurantes, museos, galerías y clubs.

Charlottenburg, corazón de la ciudad occidental, gira en torno a la Schloss Charlottenburg.

– Friedrichshain, asociados a la cultura juvenil de izquierdas, artistas e inmigrantes turcos. Este barrio es más ruidoso que los demás, con sus cafés, museos, discotecas y algunos museos en Kreuzberg, cerca de la frontera con Mitte.

– Prenzlauer Berg, una zona moderna y de moda, al norte de la ciudad, frecuentado por estudiantes y artistas.

– Schöneberg, acogedor barrio de hippies, familias jóvenes y homosexuales. Son muy famosos los mercados de los sábados, los cafés de la calle y su peculiar estilo de vida.

– Zehlendorf, de las verdes y ricos, alberga la universidad más grande de la ciudad, además de museos y muchos edificios históricos.

Un ejemplo la arquitectura moderna al más alto nivel rodeada de las maravillas que aún sobreviven en la ciudad.

OTRAS ZONAS DE INTERÉS…

Ku’Damm, una de las calles principales donde todo es lujo. Se encuentra situada en el distrito de Charlottenburg-Wilmersdorf.

Potsdamer Platz, dividida en dos por el muro, una zona de estilo moderno, cuenta con centros comerciales y cines. Allí está situada la cúpula de Sony Center diseñada por Helmut Jahn, un sitio emblemático para turistas y berlineses.

Cúpula del Sony Center en Potsdamer Platz, de cristal y ácero iluminada con luces de colores.

 

DÓNDE COMER…

No resulta nada complicado, se pueden encontrar muchos sitios donde comer relativamente barato en comparación con otras capitales europeas. Sus precios incluyen el IVA. Para encontrar sitios donde comer bien y a buen precio lo mejor es dirigirse a los barrios de Kreuzberg y Neukölln, con restaurantes de comida india, pizza, Kebap. Pero si lo que quiere es conocer la auténtica cocina de autor alemana lo mejor es acudir al restaurante Vau, que posee una estrella Michelín.

Tomarte una copa rodeado de arte moderno es algo muy fácil de hacer en Berlín.

 

CON LOS NIÑOS…

El Zoo fundado en 1844 con más de 15.000 animales llegados de todos los océanos y continentes. Al lado se halla el Acuario, un edificio de tres plantas en el que podrás ver los mejores reptiles, peces y anfibios.

Fachada del Legoland, la ciudad infantil de la construcción donde se divierten mayores y niños.

Recomendable también es el Tierpark con sus más de 160 hectáreas, uno de los parques más grandes de Europa. Inaugurado en 1955 se puede recorrer en un tren de una hora en que también podrás disfrutar de un montón de animales al aire libre.

El Ritter Sport una tienda que es un taller donde los niños aprenden todo lo relacionado con el chocolate. Durante una hora aproximadamente los peques podrán aprenderán a preparar sus propios chocolates.

Centro Legoland, un paraíso de las figuritas de construcción con ladrillos multicolor, aquí pueden pasar horas de diversión niños y mayores.

Y también la posibilidad de hacer una visita guiada por la ciudad en bicicleta, los  recorridos suelen ser de unos diez kilómetros, se tarda unas cuatro horas y media, dan cascos y posibilidad de asientos para chiquitines.

 

Por Maite Matallana

 




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