ASÍ ES LET, LA INSTRUCTORA DE VUELO QUE ARRASA EN EL AIRE Y EN MADRID FLY

¿Alguna vez has soñado con volar o tirarte al vacío en paracaídas y experimentar la más absoluta sensación de libertad durante unos minutos? Seguro que sí. A lo mejor el miedo te ha paralizado e impedido hacerlo hasta la fecha, pero hoy, tras leer esta entrevista, es posible que cambies de opinión y decidas que ha llegado el momento de hacerlo, ya sea en el vacío o en Madrid Fly, el túnel de viento más grande de Europa. ¡Venga, que tenemos que aumentar las cifras! Solo el 20 % de los paracaidistas está representado por mujeres y seguro que hay muchas intrépidas deseando probar esta experiencia.

Os presentamos a Leticia Urrutia, una mujer impresionante, que ya lleva cerca de 4.000 saltos al vacío en su mochila. Casi nada… Let, como la conocen todos sus amigos, es una de esas personas que deja huella, no sólo por lo que hace, sino por cómo lo hace, cómo lo transmite y por cómo contagia su entusiasmo por  volar, por saltar, por vivir… Es una maravilla descubrir gente tan maravillosa y poder llevaros un cachito de su historia a través de este soporte. Tentaciones de Mujer ha visitado las instalaciones de Madrid Fly y ha tenido oportunidad de volar unos minutos con esta experta instructora, tanto dentro como fuera del túnel de viento. Os dejamos con su entrevista:

 

Let, ¿cuál es tu vinculación con Madrid Fly?

Además de venir a Madrid Fly para entrenar con un ‘coach’ estupendo que me orienta y me ayuda a mejorar mi técnica dentro del túnel, he montado unos cursos exclusivos para mujeres que he bautizado como “Mujeres voladoras”. Es una iniciativa muy bonita que se me ocurrió porque llevo muchos años en esto y estoy cansada de ver cómo muchas mujeres se autoimponen la negación y creen que no pueden hacerlo. El paracaidismo es más difícil, porque entiendo que saltar de un avión resulta más complicado, pero aquí, en el túnel, es una experiencia asequible para todas. Pensé que con este curso muchas mujeres podrían animarse, ya que resulta más asequible, se vuela durante más tiempo que en los vuelos normales  y, por tanto, se pueden aprender muchas más cosas y disfrutar de una experiencia más completa. Mi lema es “Vente con tu madre, tu hija y tu nieta” porque quiero que todas las mujeres sepan que se puede empezar a volar y disfrutar de esta sensación a cualquier edad. Un vuelo normal consta de dos entradas de un minuto y 15 segundos.

 

¿Se están animando muchas mujeres?

La verdad es que sí y es una oportunidad única para aprender a volar. Comprar un vuelo normal es alucinante, pero no dejan de ser dos minutos y solo te da tiempo a despegar los pies del suelo y experimentar esa sensación, que es alucinante. Sin embargo, en dos minutos no da tiempo a aprender a volar solo, dando giros, yendo hacia adelante o hacia atrás… Esto lleva más tiempo y merece la pena intentarlo. Lo que más me gusta es que no solo se están apuntando muchas mujeres, sino que muchas de ellas se quedan con ganas de más y repiten.

 

 

Aunque ella es muy modesta y no se atribuye ningún mérito, lo cierto es que Let es admirable, una mujer aventurera a la que pocos retos se le resisten,

 

¿Cuánto tiempo llevas dedicándote al paracaidismo?

Llevo dedicándome al paracaidismo y al túnel de viento desde que tengo 30 años y de esto ya han pasado 13 años. Lo recuerdo como si fuera ayer. En octubre de 2005 hice un tándem en familia, con mis primos. Nos gustó tanto la experiencia que justo un año después nos apuntamos juntos al curso de paracaidismo. Fue probar el paracaidismo y me obnubiló, no había nada más…

 

¿Nunca se ha apoderado de ti el miedo?

Yo creo que es bueno tener miedo para hacer paracaidismo; saltar de un avión sin miedo no es bueno, porque hay que controlar muchos detalles y es mejor estar alerta y tenerle respeto a esta práctica. El pánico es otra cosa… Con un ataque de pánico no se puede saltar.

 

¿No es muy peligroso?

Yo siempre digo que es más peligroso conducir que volar. En el aire tú eliges con quién saltas, mientras que en la carretera no eliges a quién está a tu alrededor.

 

 

¿Has vivido alguna situación complicada en el aire?

Recuerdo un récord en caída libre en Dubai, encima del desierto. Volábamos 22 personas y, cuando estábamos a unos 4.000 metros, me impactó uno de los participantes fisurándome una costilla. Fue bastante doloroso. Pero quizás el susto más importante que he vivido ocurrió en el año 2018, cuando participé en los Head Down World Record Try Outs Empuria (en Empuria Brava). Un chico me impactó en la separación; estábamos todos cabeza abajo, mirando al centro de la formación, y llegó el momento de separarse. Este chico debió perder la posición vertical, se descontroló, me arrolló y me golpeó por detrás; no lo vi venir y me hice muchísimo daño. Afortunadamente su equipo impactó en mi equipo y no hubo que lamentar daños mayores, pero fue muy desagradable.

 

Bueno, Si has saltado cerca de 4.000 veces es que merece la pena… ¿Cuál es tu recuerdo más bonito?

Tengo muchos… Uno de los momentos más bonitos de mi vida fue cuando salté con tres de mis primos. Mi familia es lo que más me ha marcado en esta vida, es increíble, así que aquello fue súper emocionante a todos los niveles.

 

¿Qué beneficios tiene volar?

El principal beneficio de volar, tanto en el túnel como en el aire, es la sensación de libertad. Te sientes muy libre y muy bien contigo mismo al haber vencido el miedo. Estás entrando en un fluido diferente, con mucha altura y con mucho riesgo, así que vencer el miedo es impresionante.  Bueno… ya cuando aprendes a desplazarte y a hacer cosas en el aire es la leche.

Para mí volar no es comparable a nada; me desestresa mucho y me hace olvidarme de todo; mientras salto no pienso en nada más. Cuando salto luego me tengo que tomar un respiro para volver a la realidad.

 

 

¿Qué diferencias existen entre el paracaidismo y el túnel?  

La principal diferencia se encuentra en las referencias. En el túnel es un espacio mucho más pequeño, por lo que hay que volar de una forma más precisa. En el aire no hay referencias y no te das cuenta si te mueves. Por otra parte, en el túnel no llevas paracaídas; así que adoptas una postura distinta cuando vuelas en vertical. La tercera diferencia es que en el túnel el aire siempre viene de abajo y cuando saltas del avión, los primeros segundos, recibes un aire relativo, que viene de frente,  y te hace sentir que te estás cayendo durante dos o tres segundos. Pasado este tiempo sientes que estás volando.

 

¿Cuál de las dos modalidades prefieres?

Antes era paracaidismo por encima del túnel, pero ahora diría que me gusta a partes iguales. En el aire me alucina la sensación de libertad, mientras que dentro del túnel me gusta bailar. Cuando bailas te sientes bien, ¿verdad? Pues imagínate poder hacerlo en tres dimensiones, no solo en dos. Subir, bajar, dar volteretas… ¡Es alucinante! Ahora estoy intentando “vola-bailar”, que es lo que más me gusta.

 

Efectivamente, cuando Let entra en el túnel parece que está bailando. Es impresionante lo que puede hacer en su interior.

 

¿Es útil venir al túnel antes de tirarte en paracaídas?

Por supuesto; el túnel es una herramienta impresionante. De hecho, muchos cursos de paracaidismo incorporan minutos de túnel, porque te aportan más seguridad a la hora de saltar y moverte en el vacío. También resulta muy útil para los que llevamos saltando mucho tiempo, porque aprendes mucha técnica. Eso sí, hay que entrenar mucho; mi maestro dice que se tardan una media de 10 saltos en pasar al aire lo que aprendes en el túnel.

 

¿Te dedicas exclusivamente al paracaidismo?

Soy licenciada en Ciencias físicas y, de lunes a viernes, trabajo como programadora y gerente de una empresa del sector farmacéutico. Las tardes de los miércoles vengo a Madrid Fly para dar ‘couching’ a mis alumnos;  los jueves entreno e  imparto los cursos de “Mujeres Voladoras” y “Afterwork”;  y los sábados y los domingos me convierto en instructora de paracaidismo.

 

Menuda agenda… ¿Tienes tiempo para practicar otra afición?

Cuando puedo intento escaparme a esquiar. Soy palillera cien por cien.

 

¿Has pensado en dedicarte de lleno al paracaidismo?

Me encantaría que el paracaidismo y el túnel fueran mis únicas fuentes de ingresos. Esta profesión no da mucho dinero ahora, pero si le dedicas mucho tiempo puedes vivir bien. Con el túnel se saca más dinero que con el paracaidismo.

 

¿A tu familia no le da miedo que saltes tan a menudo?

A mi madre le dan miedo las alturas y tiene vértigo, pero jamás me ha transmitido sus miedos. Siempre me ha dejado volar, nunca mejor dicho –risas-.  Nunca me dijo nada, pero cuando me hice paracaidista no dormía bien y tenía pesadillas pensando que me pasaba algo. Ella cuenta que un día vio un vídeo mío en la puerta del avión y le llamó la atención mi cara de felicidad extrema. Dice que en ese momento dejó de sufrir y de estar intranquila, porque pensó que algo que me hacía tan feliz no podía ser malo. Tengo una madre maravillosa y muy valiente que quiere que yo sea libre y no me transmite sus miedos.

 

MADRID FLY

www.madridfly.com

Av. Ntra. Señora del Retamar, 16, 28232 Las Rozas, Madrid

Tel. 91 264 833 53  

Precio del paquete de principiantes (incluye formación, equipación y dos vuelos por persona): 58 €

Curso mujeres voladoras: Durante tres jueves consecutivos, las mujeres que se apunten a esta experiencia volarán 5 minutos cada día. Este curso se imparte a las 19.30 horas de los jueves y las mujeres no solo experimentan la sensación de volar, sino que también aprender a moverse en tres dimensiones: subir, bajar, desplazarse hacia adelante o hacia atrás, hacer volteretas, etc.

Horario: Jueves a las 19.30 h

Precio: 150 €

 




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