EUGENIA MARTÍNEZ DE IRUJO SE CONFIESA CON CALLEJA SOBRE SU INFANCIA Y LOS MOMENTOS MÁS DUROS DE SU VIDA

Eugenia Martínez de Irujo visita a Jesús Calleja en su programa y mientras charlan en plena naturaleza visitando las islas Feroe, olvidándose de las cámaras y como si nadie les estuviera viendo, la hija de la fallecida duquesa de Alba explota y cuenta cómo fue su infancia y por primera vez cuenta como fue de difícil la convivencia en su infancia con Jesús Aguirre, el segundo marido de su madre.

Eugenia le contó a Calleja que Aguirre en cierta manera le arruinó su niñez, Calleja solo tuvo que preguntarla en un momento de su charla sobre cómo fue su niñez en la Casa de Alba…

Eugenia Martínez de Irujo y Jesús Calleja

Eugenia se sinceró con Jesús y le habló de su infancia y de su vida actual junto a su pareja.

Disponía de 15 minutos para comer debido a la cantidad de actividades extraescolares que tenía: tenis, guitarra, flamenco, ballet, montar a caballo.

Eugenia comentó que ella era una pequeña rebelde y que no obtuvo por parte de su madre todo el cariño que a ella le hubiera gustado: “El cariño de mi madre escaseaba”.

Pero quizá lo más duro fue cuando Eugenia decidió hablar de Aguirre, el hombre con el que se casó Cayetana cuando ella tenía tan solo 8 años…

“Mi madre tuvo una educación muy dura y muy falta de cariño, se quedó sin madre muy pronto. Ella nos ha querido mucho y no nos ha faltado de nada, pero lo que era luego comprensión y cariño, escaseaba”.

“La gente lo tiene en un altar, pero me quedo muy bien sacando lo que él ha sido en realidad”, confesó que era un hombre “poco humano” y “malo”, con el que tuvo convivir según sus palabras en un auténtico infierno durante 25 años.

“Para nosotros fue penoso, fue pésimo que se casara con Aguirre. A los 11 años me dijo unas cosas que me quedaron grabadas y todavía las tengo”.

“Me llamó a su despacho con 11 años y me dijo primero que si vivíamos en casa, en nuestra casa era todo gracias a él, empezó muy desagradable y me puse a llorar, me dijo que entendía que llorara que mi madre estaba mala de corazón y que le quedaba muy poco tiempo de vida y que si  le pasaba algo sería culpa mía por cómo me comportaba”.

Eugenia Martínez de Irujo y Jesús Calleja

Eugenia le contó que al fallecer su madre se quedó en 37 kilos. “Lo pasé muy mal, la tengo siempre muy presente. Me reconforta pensar que sigue aquí de alguna forma”.

“Ha sido un personaje muy culto, cultísimo, pero cero humano, muy malo. Me quedó muy bien sacando lo que ha sido en realidad”.

“Me enfrenté con él muchas veces, pero mi madre ahí quiso defenderle y nos decía que teníamos que entenderlo, pero yo nunca lo entendí, ni siquiera después cuando él falleció y mi madre salió diciendo que Jesús había sido el amor de su vida”.




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