OJO CON TOMAR CAFÉ NADA MÁS LEVANTARNOS. NO ES BUENO.

Suena el despertador. Con medio cuerpo aún dormido nos ponemos en pie, reajustamos el pijama retorcido y nos arrastramos sobre las pantuflas hasta llegar a la cocina. Taza de café bien cargado y, a funcionar.

Esta es la rutina de una buena parte de los españoles, acostumbrados al chute de caféina desde primera hora de la mañana. No obstante, según recoge en su página web Elcorreo, este podría no ser un hábito recomendable, puesto que desde que nos levantamos nuestro organismo empieza a generar cortisol, la sustancia que nos mantiene despiertos y activos. A partir de las dos o tres horas siguientes a nuestro despertar la presencia del cortisol en nuestro organismo comienza a descender y ese es el momento en el que un café puede aportarnos la gasolina que el cuerpo necesita.

Tras esta primera recomendación, de no tomar una sustancia estimulante cuando nuestro organismo aún no la necesita, llega la segunda, también relacionada con el desayuno: jamás hay que saltárselo. Las primeras horas del día deberían ser las de mayor ingesta de alimentos, puesto que el organismo necesita energía que administrar durante el resto de la jornada. Un buen desayuno evita, además, el hambre de media mañana, el consabido ‘picar entre horas’




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *