EL PERSONAL ESTÁ FATAL… TOM JONES ESTÁ INVESTIGANDO A VER SI ES NEGRO

«No es inusual ser amado por alguien,/ no es inusual tener diversión con cualquier persona,/ pero cuando te veo rondando con cualquiera/ no es raro verme llorar, me quiero morir/ No es inusual salir a divertirse a cualquier hora, pero cuando te veo de un lado para otro, es un crimen». Así de enamorado, de políticamente incorrecto por posesivo y, en resumen, de tarado, se describía Tom Jones en ‘It’s not inusual’, el que ha sido sin duda su mayor ‘hit’ musical en más de medio siglo de carrera artística tal y como recoge El Norte de Castilla.

Lo definitivamente poco usual es que el Tigre de Gales haya esperado a cumplir 75 años para resolver una duda que al parecer le ha corroído desde que empezó a conquistar los escenarios con su potente chorro de voz y las alcobas de sus admiradoras con su porte y sensualidad. Y es que el ‘crooner’ británico siempre se ha preguntado si su pelo rizado y su piel oscura significan que tiene algún antepasado negro, por lo que ha decidido hacerse pruebas de ADN para descubrir más sobre su propia genética.

«Muchos todavía piensan que soy negro. Cuando fui a Estados Unidos, la gente que me había oído cantar en la radio se sorprendía al ver que era blanco cuando me conocían. Debido a mi pelo, hay quien cree que solo intento hacerme pasar por blanco», explicó el intérprete al periódico ‘The Times’.

Tom quiere explorar las raíces de su madre, Freda –de ascendencia galesa e inglesa–, para descubrir si su aspecto físico tiene algo que ver con el hecho de que cuando él nació a Freda le salieron «manchas oscuras por todo el cuerpo».

«Cuando nací, mi madre tenía manchas oscuras por todo el cuerpo. Los médicos le preguntaron si tenía sangre negra y ella dijo que no tenía ni idea. Voy a hacerme pruebas de ADN. Quiero descubrir la verdad», añadió el intérprete de temazos como ‘Delilah’, ‘With These Hands’, ‘I’m coming home’, ‘Let It Be Me’ y ‘She’s a Lady’.

Curioso efecto el de las manchas negras en la madre de Jones tras dar a luz al galés más famoso de todos los tiempos, con permiso de Gareth Bale, Catherine Zeta Jones y Anthony Hopkins. Más allá de satisfacer la curiosidad del cantante por saber si tenía un bisabuelo que recolectaba algodón en Alabama, la ciencia podría desvelar el misterio de la pigmentación sobrevenida de su progenitora, de la que, por cierto, no cabe sino comparecerse con la que probablemente se le vino encima. Depresión postparto, presumibles estrías en abdomen y pecho y todo aderezado además con ronchas negras en la piel, ¡pobre Freda!, menos mal que el crío le salió una celebridad.

En todo caso, empieza a ser tema recurrente el de la preocupación de las estrellas del pop por su color de piel. Vale que el récord lo ostenta Michael Jackson y su curso acelerado para obtener la diplomatura en blanco caucásico, pero no se me dejen atrás el bronceado eterno de Julio Iglesias a base de betacaroteno, sustancia que a sus propiedades pigmentadoras se suman las antioxidantes, para solaz de la ‘pop-star’ española más internacional.




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