ESCÁNDALO… LO QUE CUENTA LA VÍCTIMA SEXUAL DE ROMAN POLANSKI

17 septiembre, 2013 en CORAZÓN, Famosos - Sin comentarios
ROMAN

Samantha Geimer, la adolescente estadounidense de la que el cineasta Roman Polanskiestá acusado de abusar sexualmente cuando tenía 13 años, acaba de publicar sus memorias: «The girl. A life in the shadow of Roman Polanski» (en español: «La chica. Una vida a la sombra de Roman Polanski»).

Geimer, que actualmente tiene 49 años está casada y tiene dos niños, cuenta como justo antes de cumplir los 14 años, posaba desnuda el jacuzzi de la casa de Jack Nicholson en Los Ángeles, para unas fotografías que el director de cine afirmaba que estaba tomando para una revista. Después vino el juicio por violación tras el que el cineasta ya no pudo regresar a Estados Unidos.

En el libro relata cómo, a pesar de que en pocos estadounidenses sabían su nombre aunque conocieran el escándalo, la presión mediática europea actuó sobre ella, algo que provocó que «Mis amigos en la secundaria, a quienes sus padres ordenaron que se mantuvieran alejados de mí, también me etiquetaron».

Con la ayuda de su abogado y un escritor, Samantha ve esta obra como una manera de canalizar el desconcierto que sentía mientras que estuvo en compañía de Polanski y el terror que vino después. En él, también continúa la línea defensora del director de cine (ha pedido en varias ocasiones que se retirasen los cargos contra él), afirmando que lo pasado, pasado está y que los hechos se produjeron en una cultura con valores muy diferentes sobre el sexo y el amor.

Así, apunta que aquella era la época en la que la explotación de la sexualidad de las niñas -como Jodie Foster en «Taxi Driver» o Brooke Shields poco después en «Pretty Baby»- se consideraba menos espeluznante de lo que es ahora.

«Si escribes un libro no estás pidiendo que te dejen solo. estás invitando a los demás a tu vida. Soy consciente. Bienvenido», escribe Geimer, que admite que estaba dispuesta a hacer lo que fuera para continuar su relación con un hombre famoso («Dame lo que quiero, o alguien más lo hará». Así se imaginaba que pensaba Polanski)

También describe sus relación sexual con el cineasta, y cómo le acompañó a su casa e insistió en mostrar a su familia las fotos que había tomado. Su madre, una aspirante a actriz, y su padrastro se enfadaron porque que las fotos no eran de calidad profesional y porque Samantha estaba en topless.

El hecho de que sus padres no opusieran mucha resistencia, en un Hollywood algo falto de ética, y el que Polanski fuera considerado una gran víctima (sobre todo después de que su esposa, Sharon Tate, fue asesinada por seguidores de Charles Manson) empujaron a Geimer a una espiral de silencio.

También narra como en 1988 salió de ella y presentó y ganó una demanda civil en contra del señor Polanski. En cambio, el libro no profundiza en el arresto de Polanski en Suiza mientras se dirigía a un festival de cine para recibir un premio en 2009.

Pasó varios meses bajo arresto domiciliario y la justicia estadounidense pidió su extradición, pero finalmente las autoridades suizas lo rechazaron. Ella salió en su defensa, pero todo parecía indicar que se trataba de una emboscada.




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