AMOR, DOLOR…

`Nació con tres heridas: la de la vida, la del amor, la de la muerte…´, dice Miguel Hernandez en uno de sus maravillosos poemas. Qué cierto y qué bello es… Al nacer hay sufrimiento, sobre todo por parte de la madre; en todo parto hay dolor. Por desgracia, el morir tambien… mucho… demasiado, e incluso a veces terrible… Sigo diciendo, como en otras ocasiones, que el guión de esta vida, nadie sabe quién lo ha escrito, pero no se entiende cómo al venir y al irse se sufra tanto… y ya ni te cuento en el trayecto entre lo uno y lo otro.

Por ejemplo, por hablar del tema que quiero desarrollar en esta ocasión, con el AMOR. Duele el amor… Sí, mucho. A veces se hace incluso insoportable. Algo tan bello, que todo lo mueve, que le da sentido a la propia vida, duele… Te da la vida y te la quita, o por lo menos uno cree…

La palabra AMOR, es una de la más utilizadas, y hay muchas clases y formar de amar… Eso ya la sabemos… amor filial, amor paternal, maternal, amor por tu trabajo, por el arte… amor, amar… No siempre se utiliza adecuadamente,  no siempre cuando se siente, se le debería dar la categoría de AMOR… fundamentalmente tratándose del AMOR por otra persona, el amor-pasión por tu pareja, o la pareja imposible… Ese AMOR… si no duele… no es amor… es otra cosa.

Cuando te enamoras de alguien… cuando eso sucede… tengas la edad que tengas… porque el amor no tiene carnet de identidad,  además no es cierto que con la madurez se viva de distinta forma, en absoluto… cuando esto aparece… inclusive si se tiene la edad que yo tengo ahora… es todavía más intenso, más sorprendente, más vertiginoso… y te convierte en una adolescente llena de miedos e inseguridades… No caminas, vuelas, todo adquiere otro color, más intenso… la gente más guapa… el mar más mar… las montañas más verdes y hermosas… los atardeceres te hacen amanecer… no hablas, cantas… te pones guapa… hasta para estar en casa… porque aunque no te vea la persona a la que amas… la tienes tan presente… que es como si lo hiciera.

Todo esto acompañado de una especie de dolor, dulce, pero dolor en el corazón… es tal lo que sientes… es tan inmenso… que lo desearías gritar… el corazón se desborda… quiere salir y contárselo al mundo que está latiendo con fuerza, que tiene una emoción infinita que le sobrecoge… quiere volar para estar con el corazón amado… y como no puede ser… sufre de tanta emoción… duele, duele mucho… bendito dolor, que llega sin previo aviso, sin anestesia…

El AMOR, a este nivel, va acompañado de pasión, deseo… forma parte de él mismo… sueñas con el abrazo permanente, con refugiarte en él, en tener su respiración en tu nuca… que sea el aliento que tengas cada noche… que tu piel sea su piel… el AMOR a este nivel te sorprende tanto como despertarte deseos nuevos… una sensualidad distinta… incluso con mayor intensidad… tampoco el deseo cumple años… Es más, yo creo que al contrario… supongo que también depende de la persona que despierte en uno todo este vaivén de emociones y sensaciones.

Realmente es maravilloso… el trayecto mientras sientes y vives todo esto… pero duele… sobre todo si en algún momento de esta bendita locura, tienes  un instante de lucidez, y piensas, y sabe qué es: AMOR… mucho, grande, infinito… pero que no… que tendrá uno que conformarse, que ESE INSTANTE QUE SE VIVA SEA SIEMPRE… SEA UNA ETERNIDAD…..

AMOR, DOLOR… NACIÓ CON TRES HERIDAS, LA DEL AMOR, LA DE LA VIDA, LA DE LA MUERTE.

 

Cristina López del Hierro

 

 




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