MARTA VALVERDE: “Odio mis pies, son como los de un elefante”

Marta Valverde es una mujer todoterreno. Lo mismo le da cantar, que bailar, actuar, presentar, dar clases, ejercer de madre… No hay nada que se le resista. Su último proyecto arranca el próximo 20 de septiembre en Barcelona. Se llama “No et vesteixis per sopar” (No te vistas para la cena), una adaptación al catalán de una obra que ha arrasado en Broadway y que pretende convertirse en uno de los grandes éxitos de taquilla de la Ciudad Condal. Durante una larga temporada, Marta se dispone a dejar de lado el musical para subirse a las tablas con esta divertida comedia, trabajo que compaginará con su faceta de “profe”, pues también va a impartir clases de interpretación para musicales en la escuela de Víctor Ullate.

Pero la actriz no sólo nos habla de estos proyectos bajo estas líneas. También nos cuenta qué hace para lucir un físico tan arrebatador y espectacular a los 50 años recién cumplidos. Sí, habéis leído bien. Nadie lo diría, pero Marta acaba de estrenar nueva década y, a diferencia de otr@s much@s artistas, no tiene ningún problema en reconocerlo. Tomar nota de sus secretillos de belleza si queréis estar tan arrebatadoras y espectaculares como ella.

 

-Marta, te dispones a cambiar el musical por el teatro…

Así es, voy a trabajar en una adaptación al catalán de “Don´t dress for dinner”, una comedia divertidísima que ha arrasado en Broadway. Es un gran reto para mí por muchos motivos. Para empezar, porque después de trabajar varios años en musicales, enfrentarme de nuevo al texto supone un gran cambio. Por otra parte siento como si estuviera volviendo a mis inicios. Nací en Valladolid, pero me crié en Barcelona, así que volver a esta ciudad después de 30 años es muy emocionante. Por último, trabajo junto a grandes actores muy conocidos en Cataluña y es un privilegio compartir escenario con ellos.

 

 

Este trabajo es un gran reto para mí. Se lo quiero dedicar a mi madre, que falleció hace poquito de repente y sé que se sentiría muy orgullosa de mí”

 

 

-Hace unos meses falleció tu madre de forma repentina, ¿el trabajo te da fuerzas para superar este difícil trance?

-Sí, de hecho quiero dedicarle este trabajo. Sé que estará muy orgullosa de mí allá donde esté. Ella era una mujer muy fuerte y luchadora. Ha sido un año realmente complicado, pues la muerte de mi madre ha sido un mazado, pero hay que salir adelante… Mi hijo y el trabajo me dan fuerzas para continuar. Es duro, pero en esta vida hay que tener momentos malos para darse cuenta de los buenos. La verdad es que se aprende de los golpes; uno se hace más fuerte…

-Se te ve muy orgullosa de tu hijo Blas…

Claro, porque lo estoy. Me llena de amor y me da grandes satisfacciones. A su edad ya ha trabajado en dos musicales, ha doblado varias películas, se está preparando en el conservatorio… Parece que la saga de los Valverde va a continuar con él…  Empezó a los 8 años y, además de tener talento, es muy trabajador.

 

 

Los actores de musical somos como atletas. Tenemos que estar siempre en muy buena forma”

 

 

-¿Cómo compaginas tu profesión con la maternidad?

Siempre digo que los días de las madres no tienen 24 horas, sino 30, 34… La verdad es que Blas me ha acompañado desde pequeño a todos los sitios, por lo que le he tenido muy cerca. He hecho todo lo posible para que me tuviera siempre a su lado y conociera bien mi profesión. Compartimos aficiones y eso hace más fácil que estemos tan unidos.

-Bailas, cantas, actúas, presentas… ¿En qué terreno te sientes más cómoda?

En el directo. Me gusta que haya público. Ya sea con musicales o con obras de teatro, lo cierto es que me gusta que haya acción y reacción… Me sube la adrenalina. Pero la verdad es que creo que es fundamental compaginar todos los palos… Te enriquece muchísimo profesionalmente. Además, sigo estudiando, asisto a clases de interpretación, de baile, de claqué, de canto… Hay que reciclarse continuamente.

-Hace mucho que no trabajas con tu hermana, Loreto, ¿tenéis algún proyecto común en mente?

La verdad es que no y es una pena, porque me encantaría. Las dos echamos mucho de menos trabajar juntas, pero de momento no tenemos proyectos comunes. Ella está de gira con el musical “Sonrisas y lágrimas”, que está teniendo mucho éxito, y yo espero pasarme una larga temporada en Barcelona con esta magnífica obra de teatro.

 

 

Desde pequeña he practicado muchos deportes: natación, patinaje sobre hielo, baile… Ahora me encanta practicar Spinning porque me hace quemar mucha energía”

 

 

-Marta, tienes que estar muy en forma para subirte al escenario, sobre todo en los musicales, ¿cómo te preparas?

Es verdad, los actores de musical somos como atletas, tenemos que estar muy en forma. Yo llevo haciendo ejercicio toda la vida. Desde pequeña he practicado muchos deportes: natación, patinaje sobre hielo, baile… Ahora me encanta practicar Spinning; me ayuda a quemar mucha energía y me hace a sentirme muy bien. Cuando estoy de gira y no puedo ir al gimnasio procuro caminar mucho. Lo cierto es que no llevo una vida sedentaria, soy muy activa. Soy una persona muy dinámica e hiperactiva.

-¿Cuidas mucho tu alimentación?

Sí, no sólo por el físico, sino también por mi profesión. Los actores tenemos que beber mucha agua para cuidar nuestra voz. Yo soy de muy buen comer y de muy buen cocinar. Me gusta todo, pero tengo que controlarme un poco. Procuro comer muchas proteínas y no abusar de los hidratos de carbono. También me parece fundamental beber mucha agua para estar bien hidratada y cuidar mi garganta. Como mucha fruta, unas 2 o 3 piezas diarias. Vamos, que procuro seguir las pautas saludables de cualquier dieta. Es la base de cualquier alimentación saludable y completa.

-¿Alguna vez has tenido que someterte a alguna dieta estricta?

-Uff, sí, muchas veces… En alguna ocasión he tenido que perder bastante peso para alguna función y he tenido que someterme a dietas extremas poco recomendables. Por ejemplo, a los dos meses y medio de dar a luz a mi hijo Blas participé en “La Corte de Faraón”, donde tenía que lucir bikini. Recuerdo que tuve que prepararme a conciencia para lucir un cuerpo aceptable. Sin embargo, siempre que he seguido alguna dieta muy restrictiva lo he hecho bajo la supervisión del doctor José Manuel Prieto, que es un magnífico profesional y controla que mi organismo no se resienta.

 

 

Estoy a favor de la cirugía con moderación, aunque yo recurro a mesoterapias faciales con vitaminas y a otros tratamientos menos invasivos para estar y sentirme bien a mis 50 años”

 

 

-¿Cuál es el punto fuerte de tu físico?

-No lo sé. Me dicen que tengo unas piernas muy bonitas, porque son largas, finas y fibrosas… Yo agradezco mucho estos piropos;  me halagan mucho. La verdad es que son una herencia familiar, pues mi madre y mi padre también han presumido de unas piernas fantásticas. También tengo unas pestañas muy largas y agradecidas. A pesar de ser rubia no tengo la necesidad de utilizar máscara de pestañas para potenciarlas.

-¿Y tu punto débil?

-Odio mis pies. Son pequeños, anchos y cortos, como los de un elefante. Procuro cuidármelos mucho, pero no los tengo precisamente muy bonitos.

-¿Cuál es tu rutina de belleza?

-En mi vida diaria casi nunca voy maquillada, sólo me maquillo para trabajar. Eso sí, nunca me voy a la cama sin quitarme el maquillaje bien. Me retiro bien toda la suciedad de rostro, cuello y escote y me aplico una buena crema hidratante. No soy fiel a ninguna marca concreta, pero siempre tengo a mano un buen cosmético para lucir una piel luminosa, sin machas y bien hidratada. Pasados los 40, la piel necesita mucha nutrición para estar bonita. También le doy mucha importancia a las manos, que también están muy expuestas a las agresiones y se deterioran mucho si no se cuidan bien.

-Cuéntanos un truquito que nunca te falle

Tengo uno. Para esos granitos que aparecen en el momento más inoportuno en la frente, el entrecejo, la nariz, la barbilla… suelo coger un algodón deshilachado, lo empapo de zumo de limón y lo pego a la zona afectada. Este truco los seca en un tiempo récord. Eso sí, sólo vale para granitos puntuales, de esos que salen en épocas de nervios o tras ingerir algún alimento muy graso. En el caso de acné no creo que sea tan efectivo.

 

Siempre he querido quitarme las costillas flotantes para afinar mi torso, pero me lo desaconsejaron… ”

 

 

-¿Qué cosméticos nunca faltan en tu bolso?

-Una crema hidratante facial, otra de manos y un brillo, vaselina o gloss para los labios. Me encanta que los labios estén jugosos y tengan un poquito de brillo.

-¿Eres partidaria de la cirugía?

Sí soy partidaria, pero con moderación. Lo que no me gustan son los clones… Hay muchas mujeres que lucen la misma boca, la misma nariz, los mismos pómulos… Creo que la cirugía y los tratamientos deben ser personalizados y utilizados en la medida justa. Se trata de mejorar, no de cambiar radicalmente. Por supuesto, es importantísimo ponerse siempre en buenas manos. A mí, más que cirugía, lo que me gusta es someterme a tratamientos menos invasivos. Para estar mona y sentirme bien a mis 50 año, recurro a mesoterapias faciales con vitaminas y otros tratamientos que me ayudan a verme más guapa. 

-De momento no necesitas ningún retoque, pero… ¿qué retoque te harías?

Siempre quise quitarme las costillas flotantes, porque al ser nadadora las tengo muy abiertas y tengo la caja torácica ancha. Sin embargo, me lo desaconsejaron. Si no hubiera sido malo para la salud me lo hubiera hecho. A lo mejor me animo a hacerme un arreglillo en los pies, aunque me han dicho que es muy doloroso y prefiero esperar.

 

Por Esther Valero

 




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